¿Cuál es la mejor hora para tomar zinc? Mañana o noche


Publicado el 05/04/2024 - Última actualización el 05/04/2024

El zinc es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo, pero enfrenta desafíos en su absorción, especialmente en dietas ricas en vegetales donde los fitatos reducen su biodisponibilidad. La interacción con otros minerales puede complicar aún más su asimilación. Este contexto subraya la importancia de una suplementación informada.

Un mineral esencial, pero con numerosas interacciones

Una de las características más relevantes del zinc es su tendencia a interactuar con otros elementos, como el hierro, el cobre y el calcio. Estos minerales pueden competir por los mismos transportadores en el intestino, lo que reduce la capacidad de absorción del zinc.

De forma más concreta: si se toma zinc junto con alimentos ricos en hierro o calcio, la eficiencia con la que el cuerpo absorbe el zinc disminuye notablemente.

Esta interacción no solo se limita a los alimentos, sino también a los medicamentos y otros suplementos, incluidos los antiácidos, anticonvulsivos, y los compuestos que contienen estroncio o fluoroquinolonas.

Distintos tipos de zinc

El tipo de zinc en los suplementos afecta a su biodisponibilidad (la eficacia con la que el organismo puede utilizarlo). Entre las diversas formas disponibles, el bisglicinato se destaca por su superior biodisponibilidad. Le siguen en eficacia el citrato, picolinato y gluconato de zinc, siendo todas ellas formas con una buena tasa de absorción. Por contraparte, otras formas de zinc deberían evitarse.

¿Cuál es el mejor momento para tomar el suplemento de zinc?

¿Mañana o noche?

La respuesta, aunque parece sencilla, requiere considerar varios aspectos relacionados no solo con la suplementación en sí, sino también con el estilo de vida y la toma de otros medicamentos / suplementos.

Primero, no hay evidencia que sugiera un beneficio específico de tomar zinc en un momento del día en particular que pueda influir directamente en niveles de energía durante el día o en la mejora del sueño por la noche. En otras palabras, el zinc no actúa de manera diferente en nuestro organismo dependiendo de si se consume al amanecer o al anochecer.

El principal factor a considerar es la presencia de otros minerales en nuestra dieta o suplementos, específicamente el hierro, el calcio y el cobre como ya mencionamos anteriormente. Si estás tomando uno de estos complementos, es aconsejable consumir el zinc en un momento diferente del día. Por ejemplo, si tomas un suplemento de hierro por la mañana, sería preferible tomar el zinc por la noche, y viceversa. Lo mismo ocurre si estás tomando medicamentos.

Esta separación temporal ayuda a minimizar las interacciones negativas y asegura una absorción óptima del zinc y de los otros nutrientes.

¿En ayunas o junto con una comida?

Muchos profesionales de la salud sugieren tomar el zinc en ayunas como la opción preferente, para minimizar el riesgo de interacciones con alimentos o suplementos.

No obstante, hay que considerar las características individuales de cada persona, incluyendo su tolerancia digestiva y la presencia de cualquier condición médica. Para aquellos que puedan experimentar malestar estomacal al tomar zinc en ayunas, se recomienda un enfoque más flexible. En estos casos, se aconseja evitar la ingesta de zinc al menos dos horas antes o después de consumir medicamentos, otros complementos alimenticios o alimentos ricos en los minerales mencionados anteriormente.

El bisglicinato de zinc ofrece una ventaja en este aspecto, ya que garantiza la máxima seguridad digestiva. También, su mayor biodisponibilidad puede permitir tomarlo con alimentos sin comprometer significativamente su absorción.

Consejos de uso

  • La dosis de seguridad para la ingesta de zinc puede variar según la edad, el sexo y otras condiciones específicas de salud, pero en general se establece un límite superior tolerable en torno a los 15 mg diarios para adultos. Exceder esta cantidad puede llevar a desequilibrios minerales, interfiriendo con la absorción de otros nutrientes esenciales como el cobre y el hierro, y potencialmente provocando efectos adversos.
  • Se recomienda que las curas de suplementación no excedan los 3 meses. Esta recomendación se basa en la observación de que periodos más largos de ingesta elevada pueden contribuir a desbalances minerales en el organismo.

Referencias - Publicaciones científicas ⤵︎

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